"Que a cada sucesiva derrota hay una acercamiento a la mutación final, y que el hombre no es sino que busca ser, proyecta ser, manoteando entre palabras y conducta y alegría salpicada de sangre y otras retóricas como esta"
sábado, 31 de octubre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
viernes, 23 de octubre de 2009
miércoles, 21 de octubre de 2009
Teología/2
El Dios de los cristianos, Dios de mi infancia, no hace el amor. Quizás, es el único dios que nunca ha hecho el amor, entre todos los dioses de todas las religiones de la historia humana. Cada vez que lo pienso siento pena por él. Y entonces le perdono que haya sido mi super papá castigador, jefe de policía del universo, y pienso que al fin y al cabo, Dios también supo ser mi amigo en aquellos viejos tiempos, cuando yo creía en él y creía que el creía en mi. Entonces paro la oreja, a la hora de los rumores mágicos, entre la caída del sol y la caída de la noche, y me parece escuchar sus melancólicas confidencias.
E.Galeano
jueves, 15 de octubre de 2009
Los locos más locos que hay
la rama florece en primavera,
latir de la tierra, incendio de soles,
tu brazo Don Sixto, tu mano de indio...
y en este siglo de los locos mas locos que hay
donde se paga cien lo que vale uno
y uno se vende por los demas en cualquier precio.
Los niños descalzos del mundo esperan
desde la cultura del hambre y la guerra,
la Paz Rigoberta, segura y eterna,
parada en la cima de la libertad.
Y armándose un coro de ancianos y niños
junto a Chico Mendez con la melodia
de aquel Chiquilin y Bachin de Nonino
que Astor teclea desde las estrellas.
En la trinchera de la humanidad,
Lumumba Moreno esboza un discurso
de Pablo Neruda citándolo a Ghandi,
Evita solloza, Fidel da las gracias
y Luther King se abraza con el Che.
En la galaxia superior de todos los tiempos
Chaplin hace muecas, Cantinflas lo ayuda
y los tres Chiflados junto a Maradona
nos llenan el alma de amor sin igual.
Cousteau nos enseña unas postal
de un lobo marino viajando a un lugar,
sentado en la cola de una cometa
que pintó ese loco Salvador Dali.
Jorge Amaya


