martes 9 de febrero de 2010

...No sé dónde detenerme y morar. El lenguaje es vacuo y ningún objeto parece haber sido tocado por manos humanas. Ellos son todos y yo soy yo. Mundo despoblado, palabras reflejas que sólo solas se dicen. Ellas me están matando. Yo muero en poemas muertos que no fluyen como yo, que son de piedra como yo, ruedan y no ...ruedan, un zozobrar lingüístico, un inscribir a sangre y fuego lo que libremente se va y no volvería. Digo esto porque nunca mas sabré destinar a nadie mis poemas...
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella dezconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe

La noche

Poco sé de la noche
pero la noche parece saber de mí,
y más aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la existencia con sus estrellas.

Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.

Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.

Pero la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella debe arrojar odio a nuestras miradas
sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.

Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.

Alguna vez volveremos a ser.

A.Pizarnik

Bajo el cielo de París - Sous le ciel de Paris


Bajo el cielo de París
Vuela una canción
Hum Hum
Nacida hoy
En el corazón de un muchacho
Bajo el cielo de París
Pasean los enamorados
Hum Hum
Su felicidad se construye
Sobre un ambiente creado para ellos

Bajo el puente de Bercy
Un filósofo sentado
Dos músicos algo curiosos
Luego la gente a millares
Bajo el cielo de París
Cantan hasta el atardecer
Hum Hum
El himno de un pueblo enamorado
De su vieja ciudad

Cerca de Notre Dame
A veces surge un drama
Sí, pero en Paname
Todo puede arreglarse
Algunos rayos
Del cielo estival
El acordeón
De un marinero
Florece la esperanza
Al cielo de París

Bajo el cielo de París
Fluye un río alegre
Hum Hum
Duermen en la noche
Los vagabundos y los mendigos
Bajo el cielo de París
Los pájaros del Bon Dieu
Hum Hum
Vienen del mundo entero
Para hablar entre ellos

Y el cielo de París
Tiene su propio secreto
Tras veinte siglos está enamorado
De nuestra isla Saint Louis
Cuando ella le sonríe
El se pone su vestido azul
Hum Hum
Cuando llueve sobre París
Es que es infeliz
Cuando está demasiado celoso
De sus millones de amantes
Hum Hum
Hace tronar sobre nosotros
Su "brrrrrum" estruendoso
Pero el cielo de París
No es cruel mucho tiempo
Hum Hum
Para hacerse perdonar
Ofrece un arco en el cielo

Edith Piaf
"Le gustaban Piazzolla, Los Beatles, Waldo de los Ríos, Bill Haley.
También amaba la literatura y andaba siempre con Rayuela bajo el brazo."

lunes 8 de febrero de 2010

Capital-ismo

lunes 1 de febrero de 2010

Lucas, sus estudios sobre la sociedad de consumo

Como el progreso no conoce límites, en España se venden paquetes que contienen treinta y dos cajas de fósforos (léase cerillas)cada una de las cuales reproduce vistosamente una pieza de un juego completo de ajedrez:

Velozmente un señor astuto ha lanzado a la venta un juego de ajedrez cuyas treinta y dos piezas pueden servir como tazas de café; casi de inmediato el Bazar Dos Mundos ha producido tazas de café que permiten a las señoras más bien blandengues una gran variedad de corpiños lo suficientemente rígidos, tras de lo cual Ives St. Laurent acaba de suscitar un corpiño que permite servir dos huevos pasados por agua de una manera sumamente sugestiva.

Lástima que hasta ahora nadie ha encontrado una aplicación diferente a los huevos pasados por agua, cosa que desalienta a los que los comen entre grandes suspiros; así se cortan ciertas cadenas de la felicidad que se quedan solamente en cadenas y bien catas dicho sea de paso.

Quién sino Julio